
Encontré este libro en el banco de un parque en Madrid. Lo había dejado ahí la Asociación Socialista de Vallecas Villa, como parte de las celebraciones del día del libro 2025. Todo dentro de la iniciativa de compartición de libros de bookcrossing.es del que este libro tenía una referencia.
Un libro corto de cuentos cortos que puede ser divertido. Sin entrar en profundidad los cuentos sí han sido entretenidos, dejando siempre en el aire muchos aspectos; lo cual es parte de la magia de los relatos cortos: dejar volar la imaginación sobre de dónde vienen los personajes y a dónde van después de lo leído.
Entre los cuentos aparece fantasía mezclada con situaciones cotidianas. Una especie de realismo mágico; aunque parece que Cortázar cualifica como literatura fantástica por ser su temática, no campestre, sino urbana.
Sin pretender ser exhaustivo me he quedado con estos relatos como recuerdo:
Uno de ellos habla de una casa embrujada cuyos fantasmas van echando a los protagonistas, estancia por estancia.
Una versión musical de El perfume.
Una historia de ajolotes (que el libro escribe como axolotl).
Y hay divertida una mención a Ponson du Terrail, y Rocambole en el cuento Final del juego, en la página 130, descrita como una "lectura inexplicable".
Encuentro un patrón en varios cuentos: el narrador describe su vida o una experiencia en primera persona; pero a la conclusión del cuento el protagonista se revela que realmente es uno de los otros personajes que participaban en la historia. Por ejemplo, en la historia de la isla: el protagonista se rescata a sí mismo al final del cuento; pero deja totalmente claro que, en realidad, han sido otras personas de la isla las que han hecho el rescate; porque allí no ha habido ni hay nadie más que los isleños y el rescatado. Todo ha sido una fantasía del protagonista.
Conclusión: una lectura interesante de la que me alegro.
Ahora dejaré el libro en algún sitio público para que lo pueda disfrutar el siguiente lector.